Llega el d’a, cada cierto tiempo, en que toca renovarse la documentaci—n. Uno se acerca a la oficina de expedici—n y casi siempre surgen las mismas cuestiones.
ÀPor quŽ no me atienden nada m‡s llegar? ÀPor quŽ nunca valen las fotograf’as que tra’a de casa? ÀPor quŽ siempre necesito un papel que no tengo? ÀPor quŽ no me sirve lo que a–os atr‡s s’ se admit’a? ÀPor quŽ hay tan pocas personas que se llamen como yo? ÀPor quŽ tengo el nœmero de un muerto? ÀPor quŽ no me admiten un carnŽ un poco roto? ÀPor quŽ no me cogen lo que traigo si un amigo de mi vecino me dijo que no hac’a falta nada m‡s? ÀPor quŽ cada funcionario me pide una cosa distinta? ÀPor quŽ la Administraci—n es tan pejiguera?
Todas estas preguntas y alguna m‡s tienen respuesta aqu’, en 69 historias tras tu DNI.