Viv’ una historia ins—lita en estos casos, y es parte de lo que quiero compartirles en este libro, aparte de mi aprendizaje. Mi dolor me llev— abrir un canal de comunicaci—n nada comœn, a travŽs del cual mi hijo se comunica conmigo. Ahora estoy tranquila y en paz.
Debemos ser fieles al amor y vivir cada experiencia. Aunque nos sucedan cosas que no nos agraden, debemos seguir fieles a la œnica energ’a constructiva que existe, que es el AMOR.