La sociedad espa–ola se encuentra en una situaci—n desesperada; desde que lleg— la demo- cracia. ƒsta quiere hacerlo todo sin saber hacer nada, habiŽndonos costado la ruina por esta simple causa. No satisfechos con su incapacidad para gobernar una sociedad moderna, han creado sin deber una brutal burocracia con la que, se ha comido y se ha bebido, sin ningœn reparo por su parte, todo el dinero que nos han sacado por medio de los impuestos. ƒstos han llegado a ser confiscatorios, por as’ haberlo querido nuestros representantes legales.
Por culpa de estas razones sin sentido, hemos tenido que abrir el Auxilio Social, (con el nombre de Caritas), con el fin de que los espa–oles no mueran hambre. Esta mancha indeleble quedar‡ en la conciencia de los pol’ticos y el de los sindica- listas, por haber sido ellos y nadie m‡s que ellos, los que han arruinado Espa–a. Estar‡n contentos con sus haza–as, siendo estas dignas de pasar el libro de los record, por no haber nadie destruido m‡s riqueza en menos tiempo.