He dedicado con amor estos, los primeros versos de mi juventud, donde las ilusiones fueron parte de mi vida. Atra’da por lo nuevo y por lo desconocido, con una gran imaginaci—n y ese œnico y total romanticismo. El amor es la esencia del ser, es poes’a.
El lenguaje del amor, con sus sue–os, fantas’as, derrotas, y despedidas, atesora todo lo vivido, la nostalgia del pasado y vivifica el presente hasta su œltimo latido. Es asunto de almas.