Auschwitz no fue, ni mucho menos, el œnico campo de exterminio; fueron muchos los que el gobierno nazi levant— a lo largo y ancho de toda Europa aunque este ostent— el macabro rŽcord de ser el m‡s preparado para la esclavitud y la muerte mediante unos mecanismos establecidos para estos fines. 75 a–os despuŽs de la liberaci—n de Auschwitz no existen unas cifras aproximadas y aclaratorias sobre el nœmero de asesinatos all’ cometidos. La costumbre de asignar el nœmero de un prisionero muerto a otro reciŽn llegado (hecho temporal y puntual), la destrucci—n de algunos archivos y la ingente cantidad de v’ctimas sin registrar que era gaseadas directamente a su llegada, condujeron a la ausencia de datos reales de las v’ctimas de Auschwitz. La cantidad var’a entre 1 y 1,5 millones de seres humanos aniquilados en este infame campo.