El mensaje que quiero transmitir es el amor de la familia, buscar la comuni—n entre padres e hijos, que el hogar sea el b‡lsamo de paciencia, de tolerancia, de respeto, saber cuidar los espacios de cada uno, saborear el silencio dentro de casa. Y reunidos en la mesa para comer, sea el momento m‡s alegre y el plato m‡s exquisito del d’a. Esta es mi esperanza, querer gozar con todo esto y sublimarlo hacia lo Divino; si adem‡s, es una ofrenda hacia el Creador, ya no es comparable este gozar con ningœn tesoro del mundo.