En diciembre se produce la llamada del Banco de Vizcaya y el 22 ficha como botones, el mismo d’a en que Carrera Blanco, el llamado Òsucesor de FrancoÓ salta por los aires en un atentado de ETA. No era f‡cil entrar, miles de aspirantes para una veintena de puestos y Bastian sin enchufe y no siendo hijo de empleado. Bastian no entra a la red de oficinas, comienza en una planta noble del edificio central para toda Espa–a del Banco de Vizcaya en Bilbao, 20 pisos, la torre m‡s alta.