A MinHo el tiempo le favorec’a; estaba en la etapa precisa de su vida en donde buscar nuevos proyectos le motivaban a no estancarse en un trabajo mon—tono y una vida solitaria. Para TaeMin es todo lo contrario; cada d’a con vida es una tortura de estar vac’o esperando lo inevitable.
Cuando ambos se conocen, la perspectiva que tienen del tiempo se distorciona. Mientras MinHo desea extender los d’as hacia el infinito porque conoce que hay m‡s cosas de las que Žl ha logrado para s’ mismo, TaeMin se aferra con ganas a la vida para esperarlo porque no se ir‡ si MinHo no est‡ a su lado para confesarle aquello importante que ha conocido y que antes no le interesaba.
Pero cuando el tiempo acaba, MinHo sigue aferr‡ndose a lo que ha perdido mientras que TaeMin decide que lo mejor que MinHo puede hacer es dejarlo ir y seguir adelante con su vida.
[VERSIîN ORIGINAL]