Editar un segundo libro antes que el primero puede parecer una sinraz—n. Pero llegar a Ballotage es m‡s que una segunda vuelta: es comprometerme con una manera de ser real, no s—lo de ser posible. Estos poemas hablan de m’, claro est‡, pero tambiŽn hablan de ustedes, del mundo de ustedes, del modo en que dan vuelta las p‡ginas, miran a los que aman, se duermen pensando en ma–ana, se preguntan, se dudan, se entienden. No hay nada de pretencioso en ellos; s—lo el deseo de ser escuchados o le’dos, o lo que mejor se acomode a quien los toque.