Curiosos hallazgos persiguen siempre a los seres humanos. Sucesos inesperados nos asaltan en lo mejor de nuestras vidas. Acontecimientos pasan en nuestros caminos y no les encontramos explicaci—n a esos hechos. Ayer, hoy y ma–ana estaremos al acecho de saber cu‡l ser‡ nuestro destino.
Aunque nuestros abuelos nos dec’an Òel destino est‡ en los piesÓ, pero en muchos casos el derrotero ya est‡ marcado. Hay fechas que se cumplen e itinerarios que recorrer. Los astros han se–alado los rumbos en toda la historia humana. Nuestros ancestros, todav’a m‡s fieles, han sujetado sus vidas a esos dictados y se–ales recibidas.