ÀCrisis? ÀQuŽ crisis? La econ—mica, la institucional, la amorosa, de identidad, existencial, nerviosa... ÇBienvenido a menosÈ se enfrenta a ellas armado con un escudo de humor corrosivo, de poso amargo y servido en p’ldoras Ñde apenas unas l’neasÑ dif’ciles de tragar.
Junto a falsos y delirantes titulares de prensa y declaraciones de personajes de la vida pœblica, conviven di‡logos costumbristas, reflexiones indignadas y fogonazos de alienaci—n que conforman un mosaico esperpŽntico de la Espa–a de ahora mismo.