La uni—n de femenino y masculino, originalmente diferenciados por nuestro pensamiento polar y una contundente realidad corporal, es un llamado transpersonal que requiere escucha y fe. Cantos del ‡nima prometida -en duermevela- es un poemario que combina la palabra con el dibujo autom‡tico, tomando como pretexto las nupcias como posible lugar de encuentro, para dejar al descubierto deseos esenciales: el deseo de fusi—n que pasa por la experiencia corp—rea (eros), el deseo de reciprocidad y simetr’a en el v’nculo (philia) y el deseo de entrega absoluta como posibilidad de trascenderse a s’ mismo (‡gape). En la antesala del acontecimiento, la parte m‡s sensible del ser, con su canto amatorio, busca encontrarse con ese absolutamente Otro, que no es un mero reflejo de s’. Y va transitando por zonas intermedias donde los contrarios se juntan: la luz y la sombra, el sue–o y la vigilia, el gozo y el dolor, el impulso de la vida y la invocaci—n de la muerte.