El interŽs de esta Hermandad Ðclerec’a de San Pedro Ap—stol- por quienes la forman, en lo espiritual y en lo material, con ellos y con sus familiares y amigos, es raz—n suficiente para ver como viv’an la caridad.
Caridad que se extiende tambiŽn a los pobres de solemnidad y a reos ajusticiados.
Destaca especialmente la autoridad del Abad, que est‡ muy presente en los servicios que presta la Hermandad, para facilitar el cumplimiento de los mismos.
Y la curiosidad por el nacimiento extraordinario de Santo Toribio, su relaci—n con el Papa Le—n, su vida apost—lica, sus milagros en Palencia o en JerusalŽn, no dejar‡n de interesar al lector. M‡s aœn a los hijos de Garrovillas por los datos hist—ricos de la Cofrad’a que llev— su nombre.
ÀD—nde y c—mo se organiz—? ÀEn quŽ consist’an las ordenanzas? ÀQuiŽnes la formaron? y curiosidades locales.