DespuŽs de vivir varias experiencias amorosas, y con la esperanza de encontrar un hombre bueno como compa–ero, me preguntŽ por quŽ no he podido mantener una relaci—n que llene los deseos de mi coraz—n, en la que haya alegr’a, estabilidad, confianza, apoyo y armon’a.
Adem‡s de sentir nostalgia y de sentirme la pobre v’ctima de las circunstancias y de mi mala suerte, en el fondo de mi coraz—n no perd’a la esperanza de encontrar y mantener una relaci—n sana y armoniosa. DespuŽs de varias experiencias tristes decid’ parar por un tiempo de comprometerme amorosamente, no por ganas de no compartir la vida con alguien, sino por el miedo de volver a cometer errores y sufrir. Quise dedicarme a observar y revisar mi pasado, sanarlo y empezar a fabricar los milagros en mi vida. Con la gu’a de Dios y de los Maestros Ascendidos empecŽ a trabajar en mi cambio interior.