Parece que todo el mundo se queja de que no tiene tiempo y hay que ir estresados de un lado a otro, corriendo con el tiempo en los talones. Sin embargo, lo œnico que realmente tenemos es tiempo. Concretamente, veinticuatro horas al d’a a una velocidad regular de sesenta minutos por hora. ÀC—mo lo usamos? Ah’ est‡ el reto.