CASUALIDADÉ MALA SUERTEÉ
Todav’a no sŽ a quiŽn culpar.
Solo sŽ que despuŽs de ese mensaje las cosas no volvieron a ser iguales.
ƒl era un extra–o, y yo me sent’a sola.
Nuestra conexi—n se volvi— adictiva, y me hac’a olvidar cosas en las que no deber’a pensar.
Hasta que choquŽ con la realidad,É
ÀO ser’a con Murphy?
ÀDESTINO?
No es algo en lo que creyera. Pero por m‡s que luchaba contra mi atracci—n por ella, el universo segu’a poniŽndola en mi camino.
Es posible que Cupido se haya equivocado, Àpero y si no?
Ahora solo tengo que demostrarle a Ruth mi teor’a.