Cuando Jose (que no JosŽ) comienza a aburrirse, reciŽn jubilado del volante, acude a un centro de animales para conseguir un perro que le haga compa–’a.
Lo primero que le llama la atenci—n es la buena disposici—n que muestra uno de ellos, un precioso labrador que responde al nombre de To–o
Ya en casa, To–o habla con Žl, pero le advierte "si le dices a alguien que puedo hablar, me callo y te llevan a un psiquiatra".
Compa–ero fiel, To–o acompa–a a Jose en una aventura de la que ambos esperan salir triunfadores.