Si reconocemos como afirm— JŸrgen Habermas, que nos encontramos ante el descarrilamiento de la civilizaci—nÈ tambiŽn podemos admitir que es posible reutilizar las m‡quinas y las v’as en las que se ha producido el anotado incidente para subsanarlo.
ÀHacia d—nde dirigirnos ahora y con quŽ maquinas contar? La arquitectura deber’a ser uno de los componentes de la maquinaria de ese nuevo tren.
Sociedad y Utop’a dedica el dossier monogr‡fico de su edici—n nœmero 43, a la relaci—n entre la arquitectura y la sociedad, y ofrece un posible panorama, con un enfoque positivo y en clave human’stica. La reflexi—n que proponemos a continuaci—n trata de acercar miradas de diversas disciplinas a travŽs de unas conversaciones sobre el futuro de la arquitectura desde la perspectiva de su relaci—n con la sociedad.
Esperamos que las meditaciones aqu’ anotadas sean estudio de nuevos y futuros trabajos, pues, siguiendo el consejo de Ludwig Wittgenstein: ÇEscribir es la manera efectiva de poner el vag—n derecho sobre los ra’lesÈ.