CŽsar Gor’n, es el poeta de la calle, de la noche, del amigo, del amor, de la luz y de la protesta con raz—n, es el arquero de nuestros d’as, ese que apunta con su flecha al epicentro del coraz—n, es el velero que surca un mar de sentimientos y nos rescata cuando el incendio de la pasi—n lo devora todo, y es tambiŽn un poeta sencillo y humilde, sin lugar a superfluos y sin adornos bald’os, es la voz del pueblo en ese universo donde est‡s tœ y donde tambiŽn estoy yo.
(Juan Mari–as)