Inmaculada Alguacil naci— en un pueblo de Andaluc’a, Cabra.
Tierra de escritores y almas anhelantes como la suya y la de su t’o, Antonio Luna, poeta, su anclaje, su sangre, su esencia, su sendero.
En Cabra sinti— el esp’ritu de la inspiraci—n, la semilla de su poes’a,
el fluir del agua cristalina de su acequia amada.
Desde entonces, literatura infantil,
canciones, poes’aÉ mœsica.
Aqu’ est‡ Inma Alguacil, sus poemas y
pensamientos, para todos sus hermanos y
hermanas de la Tierra.