La planificaci—n como praxis transustanciadora, busca la transformaci—n de la naturaleza mediante el trabajo, y la transformaci—n de la sociedad mediante la acci—n de los seres humanos, al tratar de superar obst‡culos como la propiedad privada, el dinero y el Estado, propios del metabolismo de la l—gica del capital. La planificaci—n entendida como praxis transustanciadora nace de la necesidad de vincular praxis y revoluci—n, lo productivo con lo social, la naturaleza y el ser humano, como elementos relacionados al considerar la raz—n y la acci—n del ser humano, en una unidad que deje de lado la separaci—n entre el momento especulativo como contemplaci—n, a la valorizaci—n del producto y su productor proveniente de la experiencia renacentista, como lo se–ala Adolfo S‡nchez V‡zquez, en dos formas inseparables de la praxis social total, la pr‡ctica productiva y la pr‡ctica revolucionaria.