Como a la mayor parte de las mujeres, despuŽs de haber criado a los hijos, atendido la casa y al marido, de una vida agitada en bien de todos, dedicada a ellos, cuando esos hijos se van, dejan un vac’o en su coraz—n, enormeÉY si el padre se mata en coche (con sus padres
tambien), la orfandad es insoportable.
Pero el azar y la soledad, me impulsaron a estudiar Auxiliar de Psiquiatr’a, para llenar mis ÒhuecosÓÉY fue un comenzar a vivir
y a so–ar de nuevoÉ
Estudiar la mente y las enfermedades mentales, me hac’a comprender al gŽnero humano cada vez m‡sÉAmarleÉ