Beatriz Giovanna Ram’rez aporta una poes’a enamorada,
de deseos y de la necesidad de gozar. Una poes’a de recuerdos en donde convive la tradici—n popular de las ficciones y la
habitual, donde sin que nos demos cuenta margullamos en
el mar que se oscurece en la fiesta sagrada, y sentimos su
sonoridad tan cercana que parece que podemos tocarla,
que flota en ese lugar donde emergen los placeres del deseo.