Querido lector o lectora que en este texto podemos encontrar un espacio de reflexi—n y porque no decirlo, de evocaci—n de eso que todos hemos vivido y no plasmamos en ese momento, aquello que nos hubiese llevado como al autor a decir: ÒQue Gran Regalo es la VidaÓ, de expresar con el coraz—n ÒLa vida es un camino lleno de sentido, de esperanza y de motivos, de imaginaci—n y de atractivos, que forman el universo de lo vivoÓ
Tenemos la fortuna de que un adolescente, como nosotros, nos demuestre, que esa etapa de la vida nunca se concluye y que vale la pena estar siempre en ella, si se puede seguir pensando que: ÒLa madurez es reflexionar constantemente sobre uno mismoÓ.