La cultura latina lleva siglos regocij‡ndose de la alegr’a de los denominados antros, por aquellos que no saben disfrutar de Žstos.
He recogido una suerte de refranes, anecdotas y cantares y los un’ usando el viejo verso castellano.
El resultado es apto para los estirados y deleite para los desenfadados.