La diversi—n se ha detenido, y el dolor ha llegado a oscurecer sus corazones. Todos, sin excepci—n, ser‡n perseguidos por sus pasados, horribles demonios que dejaran expuestas sus almas al dolor y la contundente revelaci—n de sus historias escondidas.
Las cartas ser‡n vueltas, y aœn en contra de sus deseos, sus manos ocultas quedar‡n a la vista de todos, aun cuando sigan insistiendo en encubrirse tras muros que se desmoronan irreversiblemente.
Las m‡scaras ser‡n destruidas y los verdaderos rostros saldr‡n a la luz, no importa cu‡nto corran a refugiarse tras la enga–osa protecci—n de las mentiras, las verdades emerger‡n inevitablemente.
En medio de la tempestad, el amor y la confianza ser‡n el œnico basti—n, una reconfortante isla que los fortalecer‡.