Se ha alcanzado consenso sobre la idea de que el desarrollo, en la sociedad del conocimiento, debe ser sustentable y respetuoso del medio ambiente, el gran capital del futuro. Los gobiernos y los estados confrontan por ello terribles dilemas a la hora de adoptar pol’ticas que estimulen la inversi—n econ—mica y financiera, pœblica y privada y ven la dificultad de que ellas sean coherentes con la naturaleza del ser humano y su futuro, cuestiones que no siempre van de par. Nadie duda que acertar en materia de desarrollo sustentable significa brindar soluciones para el porvenir a algunos de los m‡s agudos problemas, pol’ticos y sociales pendientes del siglo XXI. Los universitarios est‡n llamados a reflexionar y actuar sobre las causas que impiden la implantaci—n de procesos que conlleven un desarrollo justo, integral, armonioso, sustentable e impulsen pol’ticas de desarrollo humano, respetuosas de la biodiversidad y el medio ambiente.