Este libro trata de exponer al lector los retos que enfrentamos los puertorrique–os para demostrar al mundo que no tenemos miedo a los cambios, porque creemos en el futuro, porque creemos en Dios y sus promesas. Por quŽ tenemos que ajustarnos y adaptarnos a los tiempos, para enfrentar el presente y el futuro. Ya que lo œnico permanente en la vida es el cambio. S—lo en nosotros est‡ el cambiar nuestro destino, esa es nuestra responsabilidad y no la podemos delegar en nadie. S—lo nos hace falta la voluntad para hacer lo que hay que hacer, sin mayor dilaci—n.