El pensar bien consiste, o en conocer la verdad, o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas.
ÀDe quŽ sirve discurrir con sutileza, o con profundidad aparente, si el pensamiento no est‡ conforme con la realidad?
Un sencillo labrador, un modesto artesano, que conocen bien los objetos de su profesi—n, piensan y hablan mejor sobre ellos que un presuntuoso fil—sofo que en encumbrados conceptos y altisonantes palabras quiere darles lecciones sobre lo que no entiende.