El viernes 22 de noviembre de 1963, John Fitzgerald Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas. Pocas horas despuŽs se arrestaba a Lee Harvey Oswald. No obstante, el œnico sospechoso del asesinato no tuvo la oportunidad de testificar: al morir a manos de Jack Ruby, Oswald desapareci— llev‡ndose a la tumba todos sus secretos y dejando en el aire numerosas inc—gnitas: Àactu— por su propia cuenta?, Àhubo un solo tirador?, ÀquiŽnes salieron m‡s beneficiados con la muerte del presidente? DespuŽs de casi cuarenta y cinco a–os, Žstas y otras preguntas, siguen sin respuesta. Pero la tesis del tirador solitario que se desprende de las investigaciones de la Comisi—n Warren, se desmoronan como un castillo de naipes.