El Conde Lucanor original se ha quedado algo anticuado. Conviene ponerlo al d’a. Esta obra imita el esquema original pero procur‡ndolo adaptar a la mentalidad actual. A esto obedece el pr—logo en que el autor expresa con algunos ep’gramas, su opini—n sobre temas de actualidad. En el resto de la obra se pretende opinar sobre diverwos temas, con el mismo esquema del original, segœn se ha dicho: Un gran se–or, el conde Lucanor consulta con su consejero Patronio los problemas que se le van representado y, Žste, antes de dar su consejo, le ilustra con un cuento aplicable al caso.