Es un mito que los Corredores de Seguros estŽn condenados al aburrimiento como lo han hecho ver muchas producciones cinematogr‡ficas. La esencia de su desempe–o, no da cabida al hast’o porque todos los d’as se topan con alguna dificultad distinta que deben resolver. Son aventuras de la vida real, porque tienen en sus hombros la responsabilidad de canalizar las compensaciones que sufren los asegurados en su salud o su patrimonio. Siempre hay anŽcdotas, reflexiones consejos para mejorar en la realizaci—n de su trabajo. En estas p‡ginas pueden encontrarlo.