Escrito en primera persona, homenajea a escritores y poetas tan dispares como son Herodoto, Proust, Balzac, C‡talo, SŽneca y Machado pero sobre todo a Dickens y Thomas Mann que le dej— una profunda huella en el coraz—n. La mœsica tambiŽn tiene su sitio en este relato tan realista como cotidiano. Los personajes son testimonio de una Žpoca y una clase social determinada as’ como los oficios que desarrollan. En el relato se reproducen los males de la sociedad transmitiendo ideas de una forma muy ver’dica. Refleja muy fielmente la realidad con un estilo sencillo, sobrio.