El segundo libro de la Biblia, Exodo narra la vida y obra del pueblo jud’o desde su esclavitud en Egipto, donde se forjaron como naci—n por 400 a–os, dos culturas opuestas y dos pueblos totalmente distintos.
A su vez, Dios va guiando al pueblo por el desierto y les da las leyes para su supervivencia. Dios habla cara a cara con MoisŽs y por medio de aquella extraordinaria epopeya, le va dando a conocer las profec’as que han de cumplirse en los tiempos del fin, que a su vez obliga a los jud’os a caminar por el desierto de las naciones hasta llegar a un final feliz. Sobresale en esta narraci—n la indiscutible figura del Mes’as, como el hŽroe final que ha de poner en orden todas las cosas a fin de eliminar totalmente el mal sobre la tierra y el inicio de una etapa superior de existencia que ha de perdurar por la eternidad. El lector debe familiarizarse con prototipos y los tipos, que se encuentran en las leyes, en el tabern‡culo, en los profetas y sacerdotes, a fin de vislumbrar el plan de Dios.