Pasamos el tiempo busc‡ndole un prop—sito a nuestra existencia, sin darnos cuenta de que ya Dios estableci— un plan para cada ser humano desde antes de la fundaci—n del mundo.
Todos hemos sido llamados a restaurar nuestra comuni—n con Dios para as’ desarrollar una relaci—n con El y comenzar a comprender el plan correspondiente a nuestra vida.
An’mate! Nunca es tarde para volver a empezar!