La actual crisis internacional, aunque pueda superarse desde el punto de vista econ—mico, oculta una crisis m‡s profunda de valores que afecta al ciudadano y a la sociedad. S—lo replante‡ndose la recuperaci—n de estos valores desde de forma personal, se podr‡ construir una sociedad libre y solidaria, atenta a los acontecimientos y que pueda impedir la corrupci—n de las instituciones.