El opœsculo Borrajo es un prŽstamo, un v—mito, una reflexi—n, una herida que supura, un gui–o para los inteligentes y un bofet—n para los necios, los egocŽntricos, los patanes, los charlatanes y los miserables, y para todos aquellos que se creen mejores... Es una sonrisa, un secreto c—mplice, un arma para los dŽbiles, un dardo certero que zigzaguea, una medicina para los enfermos de no sŽ sabe cu‡ntos males que hoy nos aquejan, nos aquejar‡n ma–ana y nos aquejar‡n, como humanos que somos, siempre hasta el final de los d’as.