La imaginaria visita de un japonŽs a El Puerto, los paseos y vivencias de Žste durante su estancia, deja tras su marcha una colecci—n de poemas orientales ÒhaikusÓ en un intento de retratar parte de la iconograf’a portuense.
Presentados a modo de juego de adivinanzas, estos poemas breves pondr‡n a prueba nuestro conocimiento de la ciudad mientras disfrutamos de su lectura y recorremos, como si de un paseo se tratase, la ciudad por nuestra memoria.