Los sucesos plasmados en este libro posiblemente os conmover‡n, incluso os imbuir‡n de una cierta tristeza. Quiz‡ os encari–Žis y os identifiquŽis con algœn personaje. Seguramente derramarŽis alguna l‡grima. Pero creo que, sin duda, os ayudar‡n a comprender el verdadero sentido de la muerte. Os recomiendo leer cada experiencia de una manera atenta, reflexiva y (dir’a yo) meditativa, pues cada una conlleva ense–anzas y aplicaciones en la vida ordinaria.
La muerte no se afronta s—lo como algo patŽtico. La muerte nos da una lecci—n œnica y privilegiada en nuestra vida. Descubridla en el libro para as’ poder decir: ÒNo temo a la muerte, lo que temo es la vidaÓ (Jesœs Belmonte).