En nuestra sociedad, hoy en d’a, en la modernidad que nos caracteriza, escuchar hablar de chamanismo, en ciertos lugares; entre cemento, y luces de ne—n, parece casi un esperpento absurdo, contrario a la verdadera realidad espiritual del autŽntico cham‡n.
Hoy, sobre todo en los c’rculos New Age, el tŽrmino "chamanismo" a menudo es usado de un modo generalizado para describir toda clase de pr‡cticas m‡gicas aut—ctonas en una amplia variedad de culturas por todo el mundo.
TambiŽn ha sido proyectado atr‡s hacia un pasado que nunca tuvo, de tal manera que nos podemos encontrar con libros modernos sobre un supuesto "chamanismo celta" y hasta un "antiguo chamanismo egipcio".
El poderoso Genghis Khan, fue un fervoroso creyente de la concepci—n cham‡nica: los esp’ritus del Cielo, el Agua y la Tierra, el poder y autoridad de los esp’ritus ancestrales.