Este libro, tal y como se concibi— desde sus or’genes, es testimonio vivo de la realidad de nuestra Iglesia. En ella, son muchos los fieles cuyas vidas est‡n marcadas por la iniquidad y condicionadas por el sufrimiento, determinadas por la miseria y la inestabilidad, en una palabra, vidas llenas de vac’os.
En muchos de nuestros fieles existe el deseo de un cambio de vida; dicho cambio, se motiva a partir de la exhortaci—n que brinda un texto, o una palabra.
Este libro est‡ fundamentado en la Palabra, as’ como en nuestros ancestros, con el prop—sito de hallar en ambos una soluci—n que se oriente por el cambio de nuestra existencia. Cada hombre y mujer en su coraz—n tienen el dina- mismo necesario para enfrentar la lucha diaria, no obstante, los obst‡culos existen y frenan o impiden nuestro propio accionar.