Lo que se hace en un Grupo de Oraci—n puede variar, no tanto de un lugar a otro, pues es el mismo Esp’ritu quien gu’a aqu’ y all‡. M‡s bien, puede variar de una semana a otra, ya que el Esp’ritu Santo sopla como quiere y generalmente no se repite. Por supuesto, Žl respeta el car‡cter de los grupos y una misma cosa se har‡ con matices diferentes en Santo Domingo, New York, en Par’s o en el Zaire. A pesar de esas variaciones, hay una serie de elementos que se pueden designar como elementos constantes y que conforman la ÒidentidadÓ de los grupos de oraci—n de la Renovaci—n Carism‡tica Cat—lica.