En la piel de la mujer es un canto de amor y redenci—n a la mujer dominicana y del mundo; m‡s que un libro es como un r’o de sentimientos y sensaciones que se desbordan, inundan la piel y los sentidos. Miguel Ariza, como mago o sacerdote, oficia en el templo del amor y del deseo; deja que las palabras rueden y recorran pieles y territorios donde el temblor es una fuente de plenitud, de amor. En la piel de la mujer, sin lugar a dudas habla el lenguaje que muchas desean leer (o’r).