A lo largo de algunas dŽcadas del siglo pasado, y en una peque–a poblaci—n del Alto Arag—n, una mujer donada (en persona y bienes) al servicio de una hacienda ve pasar a las distintas generaciones de una misma familia, de cuyos sucesivos hombres (el hombre manso, el hombre salvaje, el hombre sencillo) se convierte en concubina. ƒl — ellos le arrebataron al hijo, y hoy, muchos a–os despuŽs, el Cazador de la Luna regresa a su vida para record‡rselo.