La nueva realidad educativa que se vive con la globalizaci—n, crisis y cambio de sistemas, demanda de los docentes asumir otras formas de vivir la pr‡ctica educativa: Ense–ar e investigar desde al aula, ser mediador y facilitador del conocimiento. Una realidad que he comprendido en mi experiencia docente por m‡s de treinta a–os en varias instituciones educativas de MŽxico, Espa–a y Estados Unidos. Ahora comparto con Ustedes esta inquietud por ser mejores en ese espacio educativo b‡sico de la vida: El aula.