El papel del educador-coach, en esta nueva situaci—n social y tecnol—gica, sufre profundos cambios. El alumno-coachee, especialmente en la edad adulta, cobra un mayor protagonismo. La relaci—n entre ambos, pasa a ser el paradigma: ganar-ganar.
El papel del educador-coach, en esta nueva situaci—n social y tecnol—gica, sufre profundos cambios. El alumno-coachee, especialmente en la edad adulta, cobra un mayor protagonismo. La relaci—n entre ambos, pasa a ser el paradigma: ganar-ganar.