ÒDisfrutar de la vida eternaÓ. Tal es la voluntad expresada por quien ha escrito estos pensamientos espirituales que nos ofrecen la posibilidad de reconocer, en sus letras, que no es imposible la salvaci—n. Es m‡s, que es m‡s que posible segœn seamos nosotros y, sobre todo, segœn queramos lo que anhelamos con fuerza y tes—n. Por eso el Ismael resume todo lo escrito en esto que traemos aqu’ como ejemplo de lo que no es imposible sin posible y de lo que es, adem‡s, m‡s que necesario para nosotros, los hijos de Dios. Lo ha escrito en su ÒVida natural, espiritual, sobrenaturalÓ:
ÒMantŽn siempre a Dios en ti, no le ignores. ElŽvate hacia ƒl en todos los actos de tu vida. Tenle siempre presente. Lo natural y sobrenatural est‡ impregnando toda tu vida.Ó
Dios, Dios, DiosÉ anhelo de quien espera verlo. Eso es este libro.