No es de roca ni es de fuego, ni es viento
o tenpestad s—lo es ansias de vivir y el corage
de luchar. En los espejos rotos se mira para ver
de quien era aquella cara demacrada de mujer aquŽl
maldito c‡ncer que la quer’a vencer.
Y cog’o los cristales de aquellos espejos rotos
y los peg— en mil pedazos para ver su lindo
rostro.