'No es que lo ve’a, sino que tem’a decir algo diferente...'
'... despuŽs de todo ellos han estudiado estas cosas que me son dif’ciles de entenderÕ. Le escuchŽ decir a alguien. Lo cierto es que hasta que lea y crea lo que est‡ escrito, NO va a deshacerse del temor, que es controlador e infundado.
La osad’a que nos da el conocimiento de las Escrituras nos insta a responder a cualquiera que lo demande.
'Si no se me convence con testimonios b’blicos, o con razones evidentes, y si no se me persuade con los mismos textos que yo he citado, y si no sujetan mi conciencia a la Palabra de Dios, yo no puedo ni quiero retractar nada, por no ser digno de un cristiano hablar contra su conciencia. Heme aqu’; no me es dable hacerlo de otro modo. ÁQue Dios me ayude! ÁAmŽn!' (Mart’n Lutero)
Las evidencias escriturales exigen una respuesta de quienes las han o’do con atenci—n.