Cada una de estas 15 piezas, escritas para ni–os que comienzan con el estudio de la flauta, contiene una peque–a dificultad a superar, por lo que aœn siendo muy f‡ciles, podr‡n observarse al poco tiempo t’midos y al mismo tiempo grandes avances. Diferentes motivos extramusicales ser‡n los compa–eros de viaje en la imaginaci—n de los peque–os flautistas, que con gusto tocar‡n una a una las piezas hasta que, dominadas del todo, querr‡n hacerlas sonar una detr‡s de otra como si de una ÒsuiteÓ se tratara.